La Facultad Libre de Rosario
En agosto arranca el segundo cuatrimestre de actividades. Inauguraron una sede en la capital provincial.
La experiencia rosarina de la Facultad Libre, que abrió sus puertas en la ciudad a mediados de abril, ha superado las expectativas que habían propuesto en un primer momento los organizadores. Es que de los 600 alumnos que habían estimado tener, los cursos abrieron este año con cerca de 1.100 inscriptos, cifra que, según los responsables de la propuesta, implica por un lado un reconocimiento a la iniciativa, pero también un desafío para el segundo semestre, donde se producirá una renovación de los seminarios que ofrece la experiencia pedagógica.
Ser mayor de 17 años y saber leer y escribir son los dos requisitos esenciales para formar parte de este proyecto, que tiene su antecedente en la Facultad Libre desarrollada en la localidad de Venado Tuerto a principios de la década del 90.
León Rozitchner, Horacio González, Federico Seineldín, Tomás Abraham, Manuel Mora y Araujo y Christian Ferrer, son algunos de los desatacados docentes que formaron parte durante el primer semestre de esta experiencia.
Pero no sólo el aspecto cuantitativo ha sido un elemento que logró colmar las expectativas iniciales. "Nos encontramos con clases, como la de Tomás Abraham, en donde en el medio del seminario los alumnos interrumpen con un aplauso cerrado por algo que dice el profesor, o con un docente como León Rozitchner que cita un libro y al otro día tenés 150 personas pidiéndolo en las librerías de Rosario", destaca Fernando Peirone, director de la Facultad Libre de Rosario, quien afirma también que en estos meses de funcionamiento, "tanto sea de parte de los alumnos, como de los docentes o nosotros mismos, fuimos superados en estas expectativas".
Tanto en cuestiones metodológicas como organizativas, la idea de trasladar la experiencia desarrollada en Venado Tuerto a Rosario trajo consigo algunos cambios, al punto que las clases, organizadas de manera quincenal, el año que viene podrían dictarse semanalmente. "La experiencia quincenal estaba bien para una ciudad como Venado Tuerto, pero acá hay un ritmo y una gimnasia distintas", señala Peirone.
En Rosario, los distintos seminarios están organizados en cinco áreas, llamadas política y ciudadanía, arte y sociedad, comunicación y gestión, filosofía y calidad de vida, y educación e identidad. Con respecto a la composición del estudiantado que asiste a la Facultad Libre, Peirone advierte que un 60 por ciento son gente que de entre 25 y 50 años, 25 por ciento de personas mayores de edad, y un 15 por ciento de estudiantes universitarios, de entre los 18 y los 25 años, que concurren a la Facultad Libre con la idea de complementar sus estudios formales. "En relación con ello, estamos en diálogo con varias facultades de la Universidad Nacional de Rosario para ver la posibilidad de homologar materias nuestras con seminarios optativos de algunas carreras", adelanta Fernando Peirone.
(Fuente:Matías Loja / La Capital)
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